Get the Flash Player to see this rotator.

Suscribete a Argi

Si quieres suscribirte a Argi haz click en el siguiente enlace
Quiero suscribirme

Síguenos en

  Perfil de Facebook Perfil de Twitter Perfil de Youtube

Publicidad

Últimos mensajes en Twitter

INICIO arrow REVISTA ARGI arrow Hemeroteca arrow Argi nº2 arrow Editorial. La estrella de Retógenes
Editorial. La estrella de Retógenes PDF Imprimir E-mail
Publicado en la Argi nª2   
viernes, 03 de agosto de 2007

La estrella de Retógenes

Dicen los astrónomos que los habitantes de esta región vemoslas estrellas mejor que nadie. Cuestión de luminosidad. Dondealcanza la luz puede llegar el sonido. Es una suerte vivir en unespacio geográfico con los cielos tan limpios. De noche, se con-templa con nitidez el titileo de los luceros. Uno de ellos brillamucho más que el resto. Es el de Retógenes, el valeroso jefearévaco que ha escuchado el sonido de las trompas de su ciu-dad vencida y nos está enviando señales.

Retógenes burló el cerco de Escipión para pedir ayuda. De pocole valió. El vello de punta, la piel erizada, de gallina, se le pone auno imaginando a los romanos cortando las manos a aquellos400 jóvenes fornidos de Lutia que quisieron ir en auxilio de losasediados. Se le encoge a uno el corazón pensando en el finaltan cruel de los numantinos, sucios, chupando pieles, comién-dose entre ellos, con las uñas enormes y gritando entre las lla-mas por no rendirse ante la poderosa Roma. Retógenes murióen sus muros, justo cuando las legionesentraban en la hoy mítica ciudad parasaquearla e incendiarla. Emociona tocar conla mano el hierro de sus armas, que descan-san en el Museo Numantino, en Soria.

Este verano Atapuerca ha logrado la catalo-gación administrativa de Espacio Cultural. Numancia, la ciudadque viene en todos los libros de historia antigua, que las fuentescitan con desahogo y profusión, la del museo propio, el mayorregistro de cultura celtibérica, el yacimiento más investigado, lagesta pintada, cantada y rimada por los poetas, el viejo campode excavaciones del cerro de La Muela, bien merece un mayorreconocimiento y respaldo oficial por ser, sin discusión, un iconode la cultura peninsular y una referencia en el turismo cultural deinterior y, ¿por qué no?, un patrimonio para la humanidad.

Hoy Numancia debería albergar el gran parque temático celtibé-rico. Salvando las kilométricas distancias entre estrellas, deberíaser algo así como el deseado Museo de La Evolución Humana ola rentable Neocueva de Altamira, con todo lo que encierra enmateria de presupuesto, promoción y respaldo político. Cuestiónde gafas, porque el cielo no puede estar más despejado a la luzdel día. Si alguien no lo ve, que pida ayuda a Joaquín, el de SanAgustín del Pozo; a Paco, el de Hoyos del Espino, o al alcaldede San Cebrián, que tienen unos telescopios fantásticos paraver y soñar con las estrellas, incluida la del jefe Retógenes.



Índice del Artículo
Editorial. La estrella de Retógenes
Página 2
 
 
 
< Anterior   Siguiente >

Busca en Argi

Acceso Suscriptores






¿Has olvidado tu contraseña?
Registrate

Publicidad

Encuestas del mes

Le ha gustado el número 21 de ARGI